Acupuntura
El organismo, como es sabido, se comunica entre sus
diversas partes por medio de nervios, sangre,
hormonas, linfa y, para que ello se lleve a cabo, se
realizan numerosas conexiones eléctricas.
Diferencias de potencial generan corrientes que,
como el agua de un río que discurre por sus
distintos afluyentes, circulan de la misma manera
por todo nuestro organismo por las zonas de menor
resistencia. Existen pues, varios sistemas básicos
de intercomunicación para mantener la integridad de
un sistema vivo. Y estos sistemas, nervioso,
sanguíneo, linfático, electromagnético, etc., se
manifiestan en niveles de complejidad estructural
que, por su propia naturaleza, son capaces de
integrar, procesar y almacenar información de esa
misma naturaleza y que, por definición, corresponde
al nivel al que pertenece el sistema considerado.
El acupuntor, al poner las agujas en lugares muy
selectivos de la piel suscita un estímulo local que
va a tener consecuencias regionales y sistémicas. La
aguja de acupuntura se comporta como un electrodo de
propósito múltiple. Mango y filo son de diferente
metal y, si es calentada, como invariablemente
sucede al ponerse en contacto con el cuerpo genera
una corriente eléctrica por el diferente coeficiente
de dilatación de ambos metales (efecto de par
termoeléctrico).
Cuando una aguja penetra a través de la piel, suceden varias
cosas:
-
Se estimulan las terminaciones nerviosas
periféricas de la zona. Eventualmente, se
suscita una respuesta refleja.
-
Se estimulan, asimismo, las fibras
neurovegetativas, que producirán una
modificación de la luz de precapilares, vénulas,
etc., así como sobre las glándulas sudoríparas y
linfáticas.
-
Cambios iónicos zonales, con modificaciones de
ph y resistividad, que sitúan el conjunto del
campo biológico en una pendiente bioeléctrica o
inercia metabólica diferente a la que tenia
antes de estimular con la aguja.
-
Sobre la célula, al modificar el potencial de
membrana, actúa globalmente sobre su
comportamiento metabólico y, por tanto, sobre su
citoplasma, núcleo y organelas.
-
Sobre la sangre, como líquido que especialmente al
reducirse, se comporta como intensamente
magnético, la acupuntura puede tener una acción
directa.
Sobre el mesénquima y el tejido conjuntivo, así como
sobre los órganos de éstasis, por idénticas razones.
Esto significa que, prácticamente, en todos los
niveles fisiopatológicos, en todos los grados de
gravedad o dificultad, hay un posible empleo de la
acupuntura, bien sea como:
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Estímulo reflejo condicionante de una respuesta
especifica.
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Acción general sobre el neurovegetativo.
-
Gobierno zonal del campo biológico.
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Regulación del metabolismo orgánico y/o celular.
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